Un peruanista para el mundo


Celebrando el legado de José Antonio Mazzotti: poeta, intelectual y humanista


Paolo de Lima es doctor en Literatura por la Universidad de Ottawa (Canadá) y actualmente es catedrático en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Además de investigador es, a su vez, autor de los poemarios Cansancio (1995 y 1998), Mundo arcano (2002), Silenciosa algarabía(2009), reunidos en Al vaivén fluctuante del verso (2012), Soliloquios (2022) y Ottawa (2022).


La figura de José Antonio Mazzotti (Lima, 22 de marzo de 1961 – Boston, 5 de septiembre de 2024) trasciende lo académico y literario para convertirse en un puente entre culturas y épocas. Con casi cinco décadas de producción intelectual y poética, su legado es vasto y multifacético, abarcando desde sus inicios en los años 80 hasta sus últimas publicaciones en 2024. Su contribución al estudio de la literatura colonial latinoamericana, su aguda mirada crítica sobre la poesía del siglo XX, su compromiso con las culturas originarias y su propia producción poética lo convierten en un referente imprescindible en el ámbito americano. Su obra y su vida constituyen un testimonio de dedicación, rigor intelectual y sensibilidad humana, y deja una huella que continuará inspirando a generaciones futuras.

Mazzotti fue, ante todo, un investigador excepcional de la literatura colonial. Su trabajo sobre el Inca Garcilaso de la Vega y la formación de las identidades criollas en América Latina lo consolidó como una de las voces más autorizadas en la materia. Libros como Coros mestizos del Inca Garcilaso: resonancias andinas (1996), Lima fundida: épica y nación criolla en el Perú(2016) y El Inca Garcilaso y la invención del Perú (2024) aportaron una perspectiva novedosa sobre el sincretismo cultural y el papel de la literatura en la configuración del imaginario nacional. Su capacidad para desentrañar los discursos coloniales y sus implicancias políticas evidenció una erudición rigurosa, pero también una pasión genuina por comprender la diversidad de elementos étnicos y culturales que configuran la identidad peruana. Pero su legado no se detiene en el pasado colonial. Mazzotti dirigió su aguda visión hacia la poesía contemporánea latinoamericana, especialmente en su ensayo Poéticas del flujo: migración y violencia verbales en el Perú de los 80 (2002). En él exploró cómo el lenguaje actúa como un espacio de resistencia en tiempos de conflicto, mostrando un compromiso con la literatura como una fuerza social y transformadora.

Defensor de la diversidad cultural, Mazzotti también trabajó intensamente con culturas originarias, especialmente las comunidades amazónicas, como demuestra su trabajo Tradición oral iskonawa (2018). Mazzotti comprendió que la riqueza cultural de América Latina no solo está en sus archivos coloniales o en sus grandes poetas urbanos, sino también en las lenguas y relatos de los pueblos originarios. Su labor de documentación y preservación de estas voces demuestra su compromiso con la diversidad y la inclusión, en un momento en que muchas de estas lenguas están en peligro de extinción. En este sentido, su trabajo no fue solo académico, sino también político y ético. Su esfuerzo por visibilizar estas culturas debe ser entendido como un llamado a la defensa de la pluralidad y la memoria colectiva. Ignorar esta faceta de su quehacer sería reducir su aporte y olvidar una parte esencial de su lucha intelectual.

Además de su labor académica, Mazzotti fue un prolífico poeta. Desde sus inicios demostró una madurez poética notable y fue considerado de inmediato por la crítica como parte del canon literario. En 1981, con su primer poemario Poemas no recogidos en libro, ya evidenciaba una conciencia del oficio poético y del rol del poeta en la sociedad. Participó activamente en grupos literarios como Tres Tristes Tigres, de la PUCP, y el Movimiento Kloaka, de la UNMSM, donde junto a otros autores renovó estilos y modalidades discursivas, aportando una visión crítica y experimental a la literatura peruana. Su obra poética, compilada en El zorro y la luna. Poemas reunidos 1981-2021 (2021, cuarta edición, corregida y aumentada), evidencia una evolución desde el conversacionalismo de los años 80 hasta el neobarroco del siglo XXI. Este título alude a una leyenda quechua sobre un zorro enamorado de la luna, y simboliza la pasión y la autoinmolación presentes en su poesía.  Su estilo se caracteriza por una vasta conciencia social y política, y con él aborda temas como el amor, la identidad, el lenguaje y la memoria. A ello se suma un riguroso trabajo estético con la palabra, donde el manejo del verso y la experimentación formal le otorgan a su poesía una riqueza expresiva que dialoga con la tradición y la modernidad. Su escritura, marcada por una profunda reflexión intertextual con la literatura latinoamericana y mundial, se convierte en un espacio de exploración y resistencia. Su obra fue galardonada con el Premio Internacional de Poesía José Lezama Lima de Casa de las Américas en 2018, destacando su singular trayectoria en el ámbito hispanoamericano.

[Fotografía: Evgueni Bezzubikoff]

Mazzotti no solo deja una contribución académica y literaria, sino también una marca significativa en quienes lo conocieron. Su generosidad intelectual, su entusiasmo por el debate, su curiosidad insaciable y su calidez humana hicieron de él un maestro en el sentido más amplio del término. Como profesor en la Universidad de Tufts y otras universidades estadounidenses, como Temple, Amherst, MIT y Harvard, y como presidente de la Asociación Internacional de Peruanistas, formó y acompañó a generaciones de estudiantes e investigadores, entre los que me incluyo. Su participación en sus últimos años en el colectivo La Huaca es Poesía plasmó su compromiso con la difusión de la poesía en espacios patrimoniales y la revalorización del paisaje urbano a través de la palabra. Su partida deja un vacío inmenso, pero su obra y su ejemplo seguirán iluminando el camino de quienes creen en el poder del conocimiento, la literatura y el diálogo intercultural.

El Perú tiene una tarea pendiente: honrar la rica herencia intelectual y cultural de José Antonio Mazzotti. El reconocimiento de su memoria no solo es un acto de justicia, sino también una reafirmación de la importancia de la literatura, la investigación y el compromiso con nuestra identidad cultural. Es momento de saldar esta deuda y celebrar plenamente su influencia perdurable.


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1 comentario

  1. Luis Bermudez B

    Efectivamente, su pasión por la literatura, sus trabajos de investigación y todo el legado de un peruano notable como Jose Antonio Mazzoti debe merecer una respuesta de quienes lo valoran y de los círculos culturales oficiales:.un homenaje y reconocimiento a todo nivel.

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