Estampas económicas de mayo


Algunas curiosidades que incidirán en los bolsillos en este mes que parece interminable 


Varios son los temas económicos sobre los cuales podría compartir mi reflexión esta semana. Si hablamos del territorio peruano, no está de más contarles que se actualizó el marco macroeconómico multianual, que es la herramienta de política fiscal según la cual se realiza la formulación presupuestal para el año 2026; un proceso, querido lector, que comenzó en enero, por cierto. Asimismo, parece que el Poder Ejecutivo se olvidó de su proyecto de ley para crear el Ministerio de Infraestructura, aunque sí recordó que ya existe la Autoridad Nacional de Infraestructura. Haciendo honor a mi espíritu desconfiado, no puedo evitar pensar en ese dicho de las abuelas: “del lobo, un pelo”. Varios centenares de millones de soles serán ejecutados por esta agencia.

Pasando a la esfera internacional, continúa la que parece ser una guerra de guerrillas de aranceles: el presidente Trump los coloca (ataca) y suspende (se esconde). A propósito, durante las celebraciones del Día de la Madre no pude evitar compartir con mis colegas las noticias sobre las negociaciones que ese fin de semana llevaron a cabo el secretario del Tesoro de los Estados Unidos con el vicepresidente chino para temas económicos en Ginebra (una ciudad tan bella, como aburrida a más no poder). Tras dicho encuentro emergió una nueva tregua de 90 días que aportó combustible a un buen día en las bolsas. A propósito, es imposible no recordar que hay gente que está haciendo grandes ganancias con la montaña rusa que es la bolsa hoy, y si no lo cree,  miremos a la presidenta del directorio de Tesla, quien ha hecho 198 millones de dólares en ganancias tras vender sus acciones. 

Para la prensa china —y también para cierta parte de la prensa occidental—, la conclusión es que quien pestañeó en este juego fue el presidente norteamericano. La prensa de los Estados Unidos, por su parte, está entrevistando a los operadores portuarios de la costa oeste, es decir, a aquellos que están viviendo el día a día de la ausencia de barcos y de contenedores. De acuerdo a los entrevistados, la perspectiva es desoladora.

Volviendo al territorio nacional, desolador es también el panorama promotor del delito ya instalado entre nosotros. El más reciente aporte de quienes nos gobiernan —a estas alturas, no importa si desde el Legislativo o el Ejecutivo— es haber realizado modificaciones realmente oximorónicas a la Ley de Extinción de Dominio. En su versión existente hasta el 8 de mayo de 2025, esta ley permitía al Estado tomar el control de los bienes de presunto origen criminal. Ahora solo podrá hacerlo previa sentencia firme —es decir, habiendo agotado todas las instancias— y, además, se establece un plazo de 5 años. En otras palabras, podría darse el caso de que la sentencia firme establezca la culpabilidad de un narcotraficante, pero si el proceso demora más de cinco años ya no será posible que el Estado tome posesión del fruto del delito. 

Y ya que hablamos de delitos: si tienes 16 años y cometes uno, te juzgarán como adulto, según la reciente ley aprobada por el Legislativo y promulgada por el Ejecutivo sin comentario alguno. A nadie se le ha ocurrido que si tienes 16 y vives en un hogar que sufre privaciones, una buena salida sería recibir capacitación especial o participar en entrenamiento laboral remunerado, en lugar de ser encerrado en cárceles que a la larga son escuelas de capacitación para el crimen. O que si tienes 16 años y tienes edad para ser juzgado como adulto, también deberías tener derecho a votar en las elecciones. Pareciera que donde campea un espíritu estrictamente punitivo, huye el sentido común.

Y porque creo que ninguna estampa de mayo de 2025 estaría completa sin hablar de Pataz —esa región donde la minería ilegal opera a fuego y sangre—, recordemos que la población ha decidido no acatar el toque de queda que ha decretado el gobierno nacional, mientras que el gobernador de la región —el inefable César Acuña— responde que todos tenemos derecho a visitar sitios tranquilos, cuando se le pregunta por la cantidad de licencias que solicita para viajar al extranjero. 

Todo este repaso que acabo de relatarles tendría que ser un cúmulo de extrañezas en una vida civilizada en sociedad. En nuestra patria, lamentablemente, se están haciendo costumbre.

Post scriptum: Tuve que hacer un alto en el envío de este jugo porque resulta que las estampas económicas venían sabrosas con el flamante cambio de ministro de Economía y Finanzas, así como de Transportes y Comunicaciones y del Interior. Y el sabor de la estampita final es de sangría…fiscal.


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