La FIL Lima sigue siendo el mejor espacio para medirnos la temperatura social
La semana que pasó estuve en la Feria Internacional del Libro de Lima. Una vez más, disfruté de la inmensa alegría que significa ver a personas de todas las edades, de muchas partes de la ciudad y del país mirando, comprando y compartiendo el amor por la lectura.
El campo ferial está, como siempre, lleno de ofertas ofrecidas por grandes y pequeñas editoriales y librerías, con libros para grandes y chicos, títulos de venta masiva y los que encuentran su nicho en unos pocos lectores. Hay una sección de remate con libros a precios de no creérselo, además de exposiciones sobre el centenario del nacimiento de Nicomedes Santa Cruz y del gran pintor nacional Fernando de Szyslo. No falta tampoco más de un homenaje a Mario Vargas Llosa, a quien despedimos hace unos meses.
En la FIL me tocó presentar tres compilaciones muy diferentes, cada una de las cuales nos acerca al conocimiento del país a su manera. El primero, publicado por la editorial Ricardo Palma y editado por Wilfredo Kapsoli y Carlos Pérez Garay, es La independencia peruana e hispanoamericana en la novela y narrativa histórica, y reúne a autores que desde la historia y la literatura se acercan a textos sobre la independencia publicados del siglo XIX al XXI. La variedad de puntos de vista y propuestas analíticas permiten tener una visión general de cómo ha ido cambiando y construyéndose nuestra noción de lo que sucedió con la Independencia, en parte gracias a estas narraciones. Nos muestran, además, que el pasado siempre se vuelve a interpretar y recrear desde cada presente.
También presenté el libro editado por Alberto Vergara y Adrián Lerner para Crítica y Planeta que constituye el primer volumen de Perú global, que busca explicar el Perú en su relación con el mundo, así como entender que para apreciar realmente la historia de nuestra nación es necesario verla desde un marco mucho más amplio, ya que nada sucede desconectado de lo que está sucediendo en el resto del planeta. Cada capítulo se explaya en algo particular y, así como están organizados de manera cronológica, también se podrían leer como el movimiento de personas, ideas y recursos que viajan y se conectan por el mundo.Así, este libro es recomendable para pensar de manera más amplia nuestra historia.
El último libro del que hablé en la feria no es de historia, pero también nos conecta de manera más amplia con lo que está sucediendo en el Perú y el mundo con respecto a la gran crisis de representación que vivimos. Editado por Nelly Luna Amancio, ofrece once entrevistas que llevaron a cabo ella, Josefina Townsend, Carolina Lobo Guerrero y Gloria Zeigler. Esta democracia no es democracia, publicada por el sello Debate de Penguin Random House, nos trae directamente al presente. Las entrevistas son profundas y versan sobre el momento que atravesamos como sociedad, donde cada vez aparece más el sentimiento de que la democracia no nos es suficiente. Muchos son los temas que se abordan, pero todos tocan de alguna manera la forma en que el sistema democrático se ve asediado desde distintos ámbitos. Son entrevistas que nos dejan pensando sobre los riesgos a los que nos enfrentamos si no seguimos luchando por mantener la democracia, por más asediada que esté. Pero también nos hace tomar conciencia de que cuanto más le pedimos a este sistema de representación, menos posibilidades tiene de satisfacernos.
Y fue en este espacio de amplitud y debate donde nos vimos de pronto ante la controversia por la cancelación de la presentación de Revolución de los Andes. Desde la prisión Víctor Polay responde, y la posterior intervención de la DIRCOTE en el campo ferial para requisar el libro reeditado por Achawata, una editorial independiente creada en 2020 para promocionar textos peruanos, muchos de ellos clásicos.
El libro, sin embargo, ya venía circulando por varios medios por lo menos desde 2007. Una búsqueda en línea arroja una serie de opciones para encontrarlo desde Amazon hasta Buscalibre, y se puede comprar en Kindle, en papel e incluso en PDF. Cuenta ya con varias reediciones y, claramente, es algo que una confiscación en la FIL no va a lograr detener.
La verdad es que hasta esta controversia nunca había oído hablar del libro, y eso que el tema no me es ajeno. Muchos amigos y colegas tampoco se habían dado el trabajo de revisarlo, hasta este momento en que se convirtió en una gran controversia. Mi colega juguero Alberto de Belaunde, que le había dado una ojeada al texto, confirma por ejemplo que sobre la masacre de Las Gardenias en Tarapoto, clasificada como un crimen de odio contra la comunidad LGTBI, no hay ni una disculpa. Debe ser uno de esos libros justificatorios y exculpatorios que nunca faltan y que no son más que una visión del autor.
¿Pero qué hay de la libertad de expresión? ¿Se debe permitir que hablen las personas desde la prisión? ¿Tienen derecho los perpetradores de crímenes a dar su versión? ¿Tienen derecho los organizadores de la FIL de cambiar de opinión con respecto a la posibilidad de que se presente un libro así? ¿Debe el Estado limitar que circulen ciertos libros?
Aquí hay varias preguntas complejas, pero lo más interesante para mí es que sin esta controversia, el libro y la presentación probablemente hubiesen pasado desapercibidos y se hubiera hablado poco de ellos. De alguna manera, la cancelación en la FIL y la requisa de la DIRCOTE han hecho que el libro sea mucho más conocido y buscado.
Pienso, sin embargo, que la única manera de combatir las ideas inaceptables que llevaron a la violencia terrorista en el país es discutirlas: aunque es probable que otorgar en primera instancia el permiso en la FIL no fuera la mejor idea, prohibir no parece la mejor manera de dejar en claro por qué alguien como Víctor Polay estuvo tan sangrientamente equivocado.
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Que lindas y reflexivas preguntas finales…. y si no fuese un comunista haciendo su revolución comunista como el asesino Polay Campos, y por ejemplo era otro condenado justificando el nazismo, la historiadora se habría hecho las mimas preguntas tan juiciosas y consideradas?????
por supuesto que no, ella es absolutamente concediente con todos los zurdos…. como en otro articulito publicado en esta web rojita, en la que por supuesto defienden al delincuente, terrorista, asesino, de izquierda Polay Campos, que debe terminar su miserable vida en la carcel, como el otro delincuente condenado Guzman, ya que es imposible que pague todo el daño que hizo a miles de peruanos y al país…. y aca hay intelectuales que quieren ser reflexivos con sus derechos, claro si se les quedó la miel en los labios en los 90.