La última encuesta del 2021


Unas cuantas preguntas que quería hacerles a mis jugueros favoritos


Podría excusarme echándole la culpa al ajetreo de los tiempos corrientes, al trabajo, a la preocupación reciente por contagios cercanos, al fastidio ante la posibilidad de yo mismo haber chapado el covid, a mi falta de imaginación o a la flojera. Pero la verdad verdadera es que quería despedir el año planteándoles unas preguntas simples a mis compañeros de Jugo de Caigua: son personas que aprecio y admiro, y, de alguna manera, esto constituye un homenaje a ellos y al bonito proyecto que llevamos empujando desde hace poco más de un año. Han sido generosos respondiendo contra el tiempo.

¿Qué es lo mejor que ha pasado este año?

Alejandra Ruiz León (lunes): La tranquilidad que han dado las vacunas. Para muchos ha significado permitirnos ver a familiares sin miedo, pero con precaución. Y retomar visitas médicas que habíamos pospuesto por la pandemia, visitar amigos (nuevos y conocidos), retomar actividades culturales y más

Alberto de Belaunde (martes): El proceso de vacunación en el Perú. Si a inicios de año me decías que tendríamos un porcentaje de población vacunada mayor que Estados Unidos, no te hubiese creído. Hemos manejado muchas cosas mal en esta pandemia, pero esa en específico debe llenarnos de orgullo.

Hugo Ñopo (miércoles): Puede que sea medio cursi, pero lo mejor que me ha pasado este año ha sido Jugo de Caigua. La disciplina de escribir una columna semanal fue nueva y difícil para mí, pero superable. La mejor parte estuvo en la disciplina de reunirnos semanalmente a coordinar. Eso se convirtió para mí en un tremendo salvavidas emocional que agradezco mucho. Hacer siete nuevos amigos en modo online era algo que no esperaba y ha sido muy valioso.

Sharún Gonzales (jueves): La vacunación y la creación del Foro Permanente de Afrodescendientes en las Naciones Unidas.

Gustavo Rodríguez (sábados): Comprobar que cuando la humanidad se pone de acuerdo, avanza masivamente hacia un objetivo. La consecución rápida de las vacunas ha sido una muestra, y la vacunación en nuestra región también. Lo complicado es cómo ponerse de acuerdo. ¿Lo haremos a tiempo para que el cambio climático no sea una catástrofe final? ¿Llegaremos a hacerlo con la desigualdad?

Natalia Sobrevilla (domingos): Haber podido venir a ver a la gente que quiero después de dos años de ausencia. Hacer un viaje maravilloso por el Perú con gente increíble y haber mantenido, gracias a Jugo de Caigua y a mis compañeros, un cable a la realidad a través de la virtualidad. Esas reuniones semanales fueron muchas veces un ancla en un mar turbulento.

José Miguel ‘Timmy’ Icochea (producción): El avance de la medicina para terminar con la pandemia y el desarrollo de nuevas tecnologías para las vacunas. La vacuna contra la malaria y los avances en el tratamiento del HIV. Y también la virtualidad, que nos ha mantenido unidos, sin abrazos, pero unidos.

¿Qué es lo peor que ha pasado este año?

Alejandra: Ver cómo abre todo, menos el sector educativo. Y cómo el negocio educativo tiene más representación en el Congreso que los estudiantes.

Alberto: Las miles de muertes. Una tragedia difícil de describir.

Hugo: Ver a mis dos hijas y a mi esposa caer, una a una, en túneles oscuros emocionales. Este año ha sido muy difícil para todos. Quien no cayó, resbaló.

Sharún: La segunda vuelta electoral y su campaña.

Gustavo: Ver cómo se ha agudizado el autoritarismo en nuestra región y, también, la tendencia a la radicalización de los discursos. Aquí hemos visto ambos fenómenos con las elecciones de manera horrible.

Natalia: La manera en que la pandemia ha destruido mucha de nuestra vida anterior. Con dolor, enfermedad y muerte. Cómo nos ha llevado a momentos muy duros y difíciles.

Timmy: La destrucción de la institucionalidad. El interés por tirarse abajo el orden democrático. 

¿Qué ha quedado pendiente?

Alberto: Una vez más, votar bien.

Hugo: Después de haberte respondido sobre lo mejor y lo peor desde lo personal, para bien y para mal, paso a responderte a partir de ello sobre lo pendiente: nuestra salud emocional. Esto se va a convertir en un problema enorme de salud pública, si es que no lo es ya. Me temo que no tenemos mucha idea sobre la mejor manera de atenderlo.

Sharún: Activarnos con nuestra participación política para que las próximas elecciones presidenciales no nos encuentren con los mismos retos y problemas.

Gustavo: Nuevamente, las reformas que tanto necesitamos: en política y representación, en educación, en lo laboral.

Natalia: Pensar en cómo reconstruir nuestras vidas en medio de esta vorágine.

Timmy: La reconstruccion política de nuestro país.

¿Qué metas concretas y viables deberíamos plantearnos para el próximo año?

Alberto: 1) Dejar de tomar medidas absurdas contra la pandemia. Cerrar espacios públicos es una tontería tan grande como la de exigir que alguien use mascarilla en la playa. Toda decisión debe basarse en ciencia. 2) Todos los alumnos deben volver a clases en marzo. Nuevamente, acá la evidencia científica será clave (junto con la voluntad política, la creatividad y las ganas de hacer las cosas bien). 3) La gran reforma política va a ser difícil de aprobar, pero por lo menos debería ocurrir el retorno al Senado (bien diseñado).

Hugo: No puedo imaginar algo más urgente e importante que la vuelta a las aulas. Vendrá con problemas y correremos riesgos sanitarios, sí, pero no podemos postergar este pendiente. El regreso será también un paliativo al problema de salud emocional que mencioné líneas arriba.

La vuelta a las aulas, que no puede ser a tiempo completo, va a implicar costos adicionales a los padres de familia o tutores de los estudiantes. Me refiero a costos logísticos y de tiempo. Esto implica un riesgo: las inequidades de género dentro de los hogares se pueden profundizar. Hay que estar atentos a ello.

Sharún: Elegir bien a las autoridades regionales y municipales.

Gustavo: Para empezar, ponernos de acuerdo en que necesitamos con urgencia una reforma política. No nos pueden seguir gobernando sujetos que se deben a intereses particulares y no a los de la sociedad a la que deben servir.

Timmy: Darnos cuenta de que la polarización responde a un interés político. Como peruanos debemos estar más unidos ante el interés particular de nuestros gobernantes y políticos. 

Pide un deseo.

Alejandra: Por nuestra salud mental, dejar la cultura de pánico y control que los medios de comunicación han encontrado por efectiva y rentable, y que los gobiernos escogen para que parezca que hacen algo

Alberto: Que se acabe la pandemia.

Hugo: Que nuestros líderes nos distraigan menos con sus burradas, egoísmos y despropósitos. Me refiero no solo a los líderes políticos, también a los empresariales, de opinión, influencers, etc.

Sharún: Que más peruanxs podamos vivir dignamente y libres de violencia.

Gustavo: Que cada vez más gente apoye las iniciativas de los buenos profesionales dedicados a la información, que las consuma y las difunda. Un mundo que discute sobre bases erradas o interesadas, no tiene futuro.

Natalia: Que podamos tener la fuerza de reconstruir nuestras vidas pensando en un mundo mejor

Timmy: Que se acabe esta puta nueva normalidad.

¿Qué agradeces?

Alejandra: Mi ambiente de trabajo en el doctorado se ha hecho más humano; los estudiantes y profesores se van rebelando ante el sistema que nos ve como robots, y hemos empezado a reconocernos como personas con vidas e intereses fuera de la academia.

Alberto: Tener a la familia cerca.

Hugo: Agradezco a ustedes siete, de alguna manera ya lo dije en mi primera respuesta. Pero tengo otro agradecimiento enorme en esta vida, y especialmente en este año: poder dedicarme a algo que me apasiona. Una de las características centrales de los niños de cinco años es la fascinación por las preguntas sobre la forma cómo funciona el mundo. Yo, a los 51, puedo seguir siendo ese niño y “pasar recibo por honorarios profesionales” por ello. Eso es tremendo.

Sharún: Estoy agradecida por las personas que siguen Jugo de Caigua y que, además, ven en nosotrxs aliadxs de las causas justas.

Gustavo: Le tengo gratitud al periodismo que se esfuerza por revertir la tendencia de las mentiras y la información descaradamente interesada; a esos profesionales que no se venden por dinero y que nos destapan las hediondeces; a los comunicadores que luchan contra sus propios sesgos (de alguna manera y de paso, como Hugo, le agradezco a mis compañeros de Jugo de Caigua).

Natalia: Agradezco por todo lo aprendido y vivido, lo bueno y lo malo. Ha sido un año de cambios y renacimiento.

Timmy: Agradezco a Jugo de Caigua por todo lo que aprendí, por conocerlos. Y a todos los suscriptores que hacen posible nuestro trabajo ¡y que me mandan mails muy lindos! 

Este ha sido un año extraño, insólito en muchos aspectos, difícil hasta la rabia; pero, también, de cambios y renacimientos. Hoy me puse la tercera dosis de la vacuna, y así quiero entrar al 2022: lleno de vida, amor y esperanza. Lo mismo les deseo a todos.

3 comentarios

  1. ELÍAS VÁSQUEZ DÍAZ

    yo agradezco a jugo de caigua por haberse atrevido a descubrirse ustedes mismos y ponerse en evidencia ante los que los leemos y darse cuenta, de ese modo, que en muchas cosas es cuestión de oportunidad para descubrir que en el mundo hay mucho, muchísimo más, gente valiosa dispuesta como cada de ustedes a compartir lo que saben. Ojalá, va como un deseo, en el Perú, esas oportunidades para mujeres y hombres, de toda laya, sea no solo una aspiración, sino una realidad. Abrazos muchachas y muchachos de JUGO DE CAIGUA!!!

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