Cotler was right


Tras más de 60 años y una reforma agraria, hay desigualdades que no cambian


La semana pasada me puse a pensar sobre qué escribir para esta columna de fin de abril. En esos días tenía planeado hacerle comentarios al texto inédito de un colega, y revisé las fuentes que él había utilizado para postular algunas hipótesis provocadoras sobre nuestra incapacidad como nación de tener un pacto fiscal, que, agrego yo, promueva la cohesión social.

Casi en sus primeras líneas, mi colega mencionaba ese texto clásico de Julio Cotler sobre la mecánica de la dominación interna. Afortunadamente, lo tenía a la mano: tanto la versión revisada publicada en 1983, como la reciente edición con las anotaciones de Rénique en el primer tomo de las Obras Escogidas; ambos publicados por el Instituto de Estudios Peruanos. 

He decidido compartirlo con ustedes textualmente —un poco por la claridad y también porque nos hace bien leer la prosa lúcida de uno de nuestros grandes pensadores—, para no abusar de mi interpretación emotiva de nuestra coyuntura actual:

“Entre los mestizos se observan diferentes gradaciones sociales basadas en su educación, ocupación, prestigio ocupacional, ingreso, lugar de residencia, etc., pero siempre tienen un elemento en común: la dominación a la cual someten al campesino indígena”.

“En esta situación, el patrón es percibido como la fuente todopoderosa con la que el colono debe congraciarse a fin de mantener, al menos, la situación de inestabilidad de los lazos de reciprocidad (asimétrica) propuestos por el patrón, en la medida que el colono no cuenta con otras posibilidades de existencia a su alcance.”

(…)

“Esta situación extrema de dependencia estructural y normativa de los indígenas frente a los ‘mistis’, es causa de la existencia de la considerable distancia social y cultural manifiesta entre ambos sectores de población. En efecto, si para el mestizo “el indio es el animal que más se parece al hombre”, el indio, por otra parte interioriza su condición de subordinación. Así, de 499 entrevistados en seis comunidades de indígenas y en una hacienda del departamento del Cusco, el 52 % se encontraba de acuerdo con la afirmación que “los indios han nacido para servir y obedecer al ‘misti’”. Estas entrevistas fueron realizadas en años antes de la reforma agraria por los investigadores del IEP en uno de sus primeros proyectos de investigación.

(…)

“Bajo estas condiciones se presenta una nueva modalidad de dependencia del indígena, esta vez el comunero frente al mestizo, en la medida que para resolver positivamente los casos judiciales aquel procura conseguir los favores de un mestizo para obtener por su intermedio una solución judicial favorable, visto que el indígena desconoce el castellano, es analfabeto y existe un reconocimiento generalizado que los trámites judiciales no se encuentran sometidos a criterios de índole universalista”.

(…)

“La condición necesaria y suficiente del sistema de dominación descrito estaría en función de la posibilidad que tiene el mestizo de acceder al sistema de autoridad a través  de su conocimiento del castellano, de su alfabetismo, que le permite elegir o ser elegido, o bien designar o ser designado para ocupar posiciones dentro del sistema de autoridad ‘nacional’, o dentro de la administración pública, contando de esa manera con los recursos estatales para legitimar la dominación sobre la masa indígena”.

(…)

Me permito, finalmente, cerrar con la siguiente cita del fallecido maestro, de quien en los últimos años varios especialistas peruanos han dicho que “was right” al vaticinar nuestro contexto social y político:

“Esta situación explica que la economía peruana se fundamente en las exportaciones de materias primas y que no exista un movimiento masivo que se oriente a un desarrollo económico nacional, conjuntamente con una redistribución generalizada del ingreso y de la riqueza. Asimismo, que no exista una presión que procure nacionalizar el gobierno, otorgándole los recursos necesarios para ejercer el control del desarrollo industrial y agrícola referido al bienestar general”.


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