¿Qué sucede en la Casa de la Literatura Peruana?
Este 20 de octubre, la Casa de la Literatura Peruana cumplirá diecisiete años en la vieja estación ferroviaria de Desamparados. Llegará al aniversario con 24 trabajadores menos (8 salieron en agosto y otros 16 se quedaron sin orden de servicio a fines de setiembre). Algunos llevaban entre cuatro y once años ahí. Lo poco que se sabe ha circulado por redes.
Para quien no ha ido nunca, aquí va un breve recorrido. La entrada es libre. Adentro está la biblioteca Mario Vargas Llosa, que además presta libros a domicilio, y una sala de investigación que custodia archivos de escritores como Blanca Varela y Sebastián Salazar Bondy. En la sala infantil Cota Carvallo, los más chicos leen —o leían— bien acompañados. Hay clubes de lectura para todas las edades y uno para docentes; talleres, narración oral y una exposición permanente sobre nuestra literatura. Los domingos estaban las Bebetecas, para gestantes y familias con niños de hasta cuatro años. Y el año pasado la Casa lanzó Populibros, 235 mil libros para 672 colegios públicos, con capacitación para los docentes que iban a usarlos.
La Casa de la Literatura se creó por decreto supremo en 2008 y abrió sus puertas en 2009, cuando el ministro de Educación era José Antonio Chang. Diecisiete años después, Chang ha vuelto al mismo despacho, y bajo su gestión la institución que ayudó a fundar se queda sin buena parte de la gente que la sostenía.
Entre quienes se fueron están las dos mediadoras de la sala infantil Cota Carvallo, personal de atención de la biblioteca Mario Vargas Llosa y tres especialistas que trabajaban con docentes en mediación literaria. También gente de archivo, material audiovisual, museografía y mantenimiento. Las Bebetecas están suspendidas. Y esos archivos de escritores se quedan sin quienes los ordenaban y cuidaban.
El motivo de despido que recibieron los trabajadores es la austeridad por el fenómeno El Niño. Sin embargo, en setiembre el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) le transfirió al Ministerio de Educación (Minedu) 373 millones de soles para prevenir daños por El Niño, y ese dinero salió de la reserva del propio MEF, no del presupuesto educativo. Tampoco encontré una norma sobre la emergencia que ordene recortar personal, así que el ajuste se decidió dentro del Minedu. Y el recorte se decidió semanas después de que el ministerio creara para la Casa un fondo editorial y un premio con su nombre. Con más proyectos, la Casa se queda con menos gente para atender a sus visitantes.
El segundo recorte llegó tres semanas después de que salieran los resultados de PISA 2025. En lectura, el Perú cayó 18 puntos y volvió a niveles de hace una década. El 58 % de nuestros escolares de 15 años no llega al nivel básico, que es el de quien entiende la idea principal de un texto de extensión media. En mayo, la evaluación nacional del propio Minedu ya había mostrado que solo 11 de cada 100 alumnos de quinto de secundaria alcanzan el nivel esperado en lectura.
En toda la OCDE, la caída se concentra en las tareas más exigentes, como leer textos largos o cruzar información de varias fuentes. Casi la mitad de los estudiantes de sus países usa chatbots para estudiar, y quienes los usan para resumir lecturas o redactar trabajos tienden a rendir peor. Eso no prueba una causa, pero un estudio del Massachusetts Institute of Technology (MIT) de 2025 va en la misma línea: a quienes escribieron ensayos con ChatGPT luego les costaba citar su propio texto. La misma OCDE encontró que los estudiantes a quienes se les enseñó a evaluar las respuestas de la IA rinden mejor. Para juzgar lo que entrega una máquina hay que haber leído mucho antes. Y a leer así se aprende casi siempre con alguien al lado. Eso hacía la gente que salió de la Casa de la Literatura: las mediadoras leían con niños en la sala Cota Carvallo, y las especialistas del área educativa formaban a docentes que luego organizan clubes de lectura en sus colegios.
Con los resultados de PISA sobre la mesa, el Estado tendría que estar multiplicando ese trabajo en todo el país. En Desamparados, a pocos días del aniversario de una institución emblemática, ha hecho lo contrario.
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