Algunos consejos para postular a estudios en el extranjero
En los últimos años he tenido la oportunidad de acompañar a diversas personas en su búsqueda de horizontes de estudio en el extranjero, principalmente para un posgrado. Por ello, quiero compartir algunos consejos prácticos, especialmente dirigidos a quienes no cuentan con asesores o tutores que los puedan orientar adecuadamente. Porque sí, hay mucha información que puede estar disponible en internet, pero eso no siempre significa que sea accesible o fácil de comprender para todos.
Como alguien que también pasó por ese proceso, sé de primera mano lo desafiante que puede ser navegar el sistema de becas internacionales —en mi caso, para estudios de posgrado en Estados Unidos—. Tras culminar mis estudios en la Universidad de San Marcos en Lima, este camino requirió perseverancia y tiempo de preparación; y afortunadamente se me abrieron las puertas no solo para completar mi formación y expandir mis perspectivas de vida, sino también para desempeñarme ahora como profesor universitario. Esa realidad, sin embargo, no sucedió de la noche a la mañana.
Cada año, agosto marca un momento clave: si quieres postular a una beca en el extranjero, es momento de empezar a reunir los requisitos que, generalmente, deben enviarse a fines de noviembre, cuando cierran muchas convocatorias, o incluso antes. Cartas de recomendación, documentos traducidos y notarizados, ensayos de motivación, exámenes de suficiencia como el GRE o el TOEFL, costos de postulación, y otros trámites formales forman parte del proceso. Para muchos, a simple vista estos requisitos parecen inalcanzables. Con frecuencia, cuando explico el proceso y recalco que cumplirlos puede tomar entre uno y tres años, recibo miradas de desaliento. Algunos creen que es una forma sutil de desanimarlos, pero la realidad es que este camino exige planificación a mediano plazo, algo que suele chocar con la cultura del “aquí y ahora” tan presente en nuestra sociedad.
Tampoco podemos ignorar la desigualdad en el acceso a redes de apoyo. Muchas personas —especialmente quienes viven fuera de la capital, que cuentan con menos recursos, o son el único sustento económico de sus familias— sienten que compiten en desventaja frente a quienes han recibido asesoría personalizada, acceso a educación bilingüe desde el colegio, cuentan con una red de contactos internacionales, o pueden dedicarse a tiempo completo al proceso de postulación. No obstante, existen recursos gratuitos dirigidos a postulantes de todo el país: además de la oficina del gobierno peruano Pronabec, existen EducationUSA y Fulbright (Estados Unidos), British Council (Reino Unido), Fundación Carolina (España), GKS en Perú (Corea del Sur), DAAD (Alemania), y Campus France (Francia), los cuales ofrecen sesiones de orientación y/o talleres sin costo alguno; muchas veces basta con ingresar a sus páginas web o contactarlos por redes sociales. Además, las embajadas de estos países en Perú cuentan con oficinas y realizan charlas informativas no solo en Lima, sino también a nivel nacional. Fulbright, por ejemplo, ofreció en los últimos meses charlas informativas en Puno, Arequipa y Huánuco.
Sumado a ello, en estos últimos años han surgido valiosas redes de apoyo como la Asociación de Estudiantes Peruanos en el Extranjero (AEPEX), Cometa Camp o REPU, que tienen convocatorias exclusivas para quienes buscan oportunidades fuera del país. Incluso, ahora existen influencers en YouTube o TikTok que comparten datos de sus propios procesos de postulación.
Por otra parte, quiero destacar algunos factores relevantes que aún no son suficientemente discutidos en el momento de la postulación: el género, la edad y la etnicidad. En variadas ocasiones, algunas estudiantes mujeres me han comentado que, pasada cierta edad, creen ver restringido su acceso a estos estudios. Sin embargo, en otros países, es tal vez más común iniciar estudios de posgrado a cualquier edad; la motivación y la excelencia no tienen fecha de caducidad. Sin embargo, es comprensible que surjan dudas sobre este aspecto. Algo similar ocurre con el tema de la etnicidad: personas de comunidades indígenas o afrodescendientes, desde sus experiencias y saberes tradicionales, tienen mucho para aportar en el contexto académico, pero muchas veces no consideran que esos aspectos serían relevantes para su postulación, o no les queda claro cómo resaltarlos.
Sé que este artículo no puede abarcar todas las dudas, frustraciones o incertidumbres del proceso. Postular a una beca es, ante todo, un camino de persistencia y autodescubrimiento. Pero si realmente deseas estudiar fuera del Perú, o conoces a alguien que lo está considerando, mi mensaje es claro: prepárate con anticipación, tente paciencia, no te aísles y busca apoyos —gratuitos o institucionales— pero, sobre todo, confía en tu capacidad.
Ánimo, y anda por esa beca.
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Muy buena orientación!