Oxapampa y el futuro del Perú rural


En época de conflictos sociales e inseguridad alimentaria, una crónica del SEPIA XXI


Miguel Angel La Rosa Salazar es economista y profesor auxiliar en la Universidad Nacional Agraria La Molina. Magíster en Ciencias por la Universidad Humboldt en Berlín, donde desarrolla su doctorado sobre dinámicas de uso del suelo en la Amazonía peruana, también integra el programa IRI THESys con una beca del DAAD. Ha formado parte de grupos de investigación en el Instituto de Estudios Peruanos (IEP) y en GRADE, enfocados en bosques amazónicos. Actualmente, es miembro de la Asamblea de Asociados del Seminario Permanente de Investigación Agraria (SEPIA).


Lo que para la mayoría de habitantes de esta parte del mundo pasó desapercibido, para los estudiosos de las dinámicas agrarias y sociales fue el evento del año: del 18 al 22 de agosto pasado, Oxapampa en Perú fue la sede de la edición XXI de la conferencia bienal del Seminario Permanente de Investigación Agraria (SEPIA). La ciudad pasqueña recibió con su clima maravilloso a todos los que llegamos con ansias de compartir con estudiosos de todas las edades dedicados a la investigación agraria en el Perú. Yo mismo tuve la oportunidad de compartir parte de mi investigación doctoral y reflexionar sobre ella gracias a las preguntas pertinentes y a las críticas minuciosas de los asistentes.

El SEPIA volvió a su esencia con esta edición que, por fin, fue 100 % presencial luego de la pandemia del Covid-19. Parece poca cosa, pero la presencialidad es un factor determinante para el éxito de espacios de discusión como este. A pesar de los esfuerzos tecnológicos durante la virtualidad, las conversaciones en el tránsito de una presentación a otra nunca fueron perfectamente sustituidas, y mucho menos los intercambios acompañados de unas cervezas luego de las extensas jornadas de discusión. ¡Ojo!: estos intercambios nunca deben ser desestimados; de ellos nacen muchas veces ideas para nuevas investigaciones y colaboraciones memorables. Oxapampa, pues, nos devolvió esta interacción que extrañábamos y por ello estamos inmensamente agradecidos.

Como es tradición, este SEPIA se desarrolló alrededor de tres ejes temáticos: (a) Historia de pactos y rupturas. Relaciones entre los pueblos rurales (campesinos e indígenas) y el Estado republicano, (b) Territorialidades indígenas y rurales en la Amazonía peruana y (c) Dinámicas de transformación y violencia asociadas a las economías ilegales e informales en el Perú rural. Estos ejes nos presentaron diversas caras de los conflictos que las sociedades rurales peruanas enfrentan en torno al manejo y la defensa de los territorios que habitan y las sustentan. Cada uno de ellos contó con las infaltables ponencias de balance, que son síntesis y reflexiones sobre la literatura pertinente. Los ejes también contaron en promedio con seis presentaciones cada uno. Además, se organizaron mesas especiales que convocaron a servidores públicos, la sociedad civil y a periodistas.

Una mención especial se merecen las dos mesas de diálogo sobre experiencias y perspectivas acerca de la gobernanza territorial de los pueblos indígenas. Estas mesas tuvieron la presencia de representantes de los pueblos wampis, harakbut, kichwa, kakataibo, y shipibo-konibo. La primera mesa, el martes 19, reunió a líderes indígenas; mientras que la segunda, el miércoles 20, convocó a representantes jóvenes. Estas mesas significan un hito histórico para el SEPIA, ya que los pueblos indígenas se han mantenido generalmente en las páginas de los artículos presentados y discutidos. Sin embargo, en Oxapampa los mismos indígenas tomaron el micrófono, se expresaron, e interpelaron a los asistentes. Cabe señalar que los hermanos y hermanas no hicieron acto de presencia solo en sus mesas de diálogo: estuvieron presentes de principio a fin, participando a lo largo de la semana.

Nuestra estancia cerró con una visita a Ulcumano Ecolodge, un área de conservación privada a unos 45 minutos de Oxapampa. Este es otro sello del SEPIA. Uno va a conocer también —aunque sea un poquito— sobre la región que visita. Al respecto, es importante resaltar que, salvo una edición —la vigésima en 2023— el SEPIA siempre se ha realizado fuera de Lima, lo que ofrece una excusa más para no perderse las siguientes ediciones.

Si tras leer este informe te visita el interés por asistir al siguiente SEPIA, te cuento que la edición XXII se realizará en Huamanga en 2027. La asamblea de asociados del SEPIA respaldó esta propuesta de la Universidad Nacional San Cristóbal de Huamanga y el Centro Loyola Ayacucho. Nuestro renovado consejo directivo, cuya presidencia pasó de la doctora Mireya Bravo al doctor Carlos Monge, tendrá la ardua labor de organizar la siguiente edición del seminario. Hasta que esta llegue, puedes conectar con el SEPIA y sus actividades, que van más allá de la conferencia bienal, a través de sus redes. Encontrarás los enlaces en su web: https://sepia.org.pe/. Recomiendo estar al tanto de la presentación del libro que compilará las ponencias de balance y presentaciones de los tres ejes presentadas en Oxapampa, que generalmente ve la luz un año después la conferencia. También hay que estar atentos a la convocatoria del concurso de ponencias y a las becas para investigadores jóvenes para el SEPIA XXII (considera que la última convocatoria se anunció en octubre de 2024).

Hasta entonces.


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4 comentarios

  1. Beatriz torres

    Muchas felicitaciones! Fue la Primera vez que participe en SEPIA, y me felicito por haber hecho el esfuerzo de viajar a Oxapampa. Ya tocaba a SEPIA»bajar» hacia la amazonía y contar con la participación de actores claves (los representantes indígenas). Que sigan presentes esas voces que aportan y cuestionan.

  2. Marina Irigoyen

    Qué buena iniciativa Miguel Angel de compartir algunas impresiones del SEPIA, me anima a comentar también algunas impresiones. He tenido algunas pocas oportunidades de asistir a este espacio aunque sí de revisar las publicaciones post evento, que tienen la interesante ruta de haber circulado desde una selección previa, acompañamiento de especialistas, presentación e intercambio en el evento y posterior ajuste hasta su publicación.

    El tema Amazonía no ha estado muy presente en los XXI SEPIA, pero el realizar los eventos en espacios amazónicos como Iquitos, Chachapoyas, Puerto Maldonado y ahora Oxampapa, ha dado la oportunidad para tocarlos y desarrollar reflexiones referidas, por ejemplo, a los cambios agronómicos, algunos vinculados a la conflictividad, a costumbres y procesos sociales..

    Como bien resaltas, la presencia de líderes indígenas y especialistas en temas amazónicas le da un peso relevante a este SEPIA. Más allá de ello, el discutir la propuesta del Gobierno Territorial Autónomo Wampís además de las iniciativas del Consejo Shipibo Konibo Xetebo (COSHICOX) y de la Nación Harakbut nos hacen ver que hay perspectivas diferentes de gobernanza que requieren ser dialogadas, sobre los alcances y retos que enfrentan, reconociendo ellos que se siente peruanos, que respetan el Estado, y la normatividad en general. Pero se fue claro que los pueblos indígenas demandan atención urgente particularmente ante los avances de la minería ilegal, que contamina, destruye el bosque y afecta las tradicionales relaciones de los pueblos indígenas, socavando su organización. A la vez, se hizo evidente que hay una aceptación creciente de los pueblos indígenas a la minería ante la falta de oportunidades y el abandono estatal.

    Se han presentado, además, los alcances de las carreteras en la Amazonía, y sus limitaciones en términos de desarrollo… y también lo limitado que sería abrir carreteras (o ferrocarril) para conectar la Amazonía con el Puerto de Chancay. Se tocó por supuesto las temáticas vinculadas al narcotráfico, las bandas internacionales que se articulan en las fronteras, y la corrupción en el combate a la delincuencia.

    Son solo algunas de las impresiones en un espacio, que como fuera señalado, evidenció el interés de conocer, dialogar, explorar. Han quedado delineados varios puntos de agenda para futuras investigaciones, que son todo un reto trabajar.

  3. Fernando

    No he tenido la oportunidad de estar en esa tierra maravillosa, para este evento tan especial y esperado, pero he leído comentarios extremos de buena organización, excelente agenda temática y gratitud a los organizadores.

  4. Daniel Rodriguez

    Me hubiera gustado mucho participar. Gracias por el reporte! Estaré mas atento a las noticias de SEPIA y a la publicación del evento de Oxapampa. Felicitaciones por el exitoso evento y exitos a la nueva directiva.

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