Una reflexión a propósito de los precios y el tope a las tasas de interés
Alvin Roth, economista ganador del Premio Nobel de Economía en 2012 por su trabajo en el diseño de mercados, acaba de publicar un libro con un título muy atractivo: Economía moral. De la prostitución a la venta de órganos, lo que reflejan las transacciones controvertidas sobre el funcionamiento de los mercados. Me enteré del libro por la conversación que Roth sostuvo con los anfitriones del pódcast Capitalisn’t, Luigi Zingalles y Bethany MacLean, de la Universidad de Chicago.
Por supuesto, corrí a comprar y leer el libro, que, por supuesto, recomiendo.
El capítulo 5 es el que más llamó mi atención ya que se titula “Crédito y Precios”. Y sobre esos dos temas, me extiendo a continuación.
La coyuntura está ahora dominada, entre otros temas, por la discusión sobre si se deben eliminar los topes a las tasas de interés. Roth aborda el tema comenzando con las discusiones religiosas sobre la usura. Por ejemplo, el islam prohíbe cobrar intereses, pero las instituciones financieras han encontrado una manera consistente con la religión islámica de otorgar crédito hipotecario, que es el ejemplo que comparte Roth. ¿En qué consiste? El banco compra la casa y se la otorga a quien sería el comprador, quien paga una renta mensual, así como pagos mensuales de capital, hasta cubrir el costo total del predio, que es cuando cambia el registro de propiedad. Solución creativa a un problema bien identificado.
Sobre las tasas de interés, es preciso recordar que son un precio: el del dinero en el tiempo. Y este dependerá en buena medida de cuán probable es que el deudor honre su deuda, pero, antes de eso, de que sea un sujeto de crédito. ¿Qué es esto? En sencillo, que sea parte del sistema de la formalidad en el cual todos tus activos estén respaldados por papeles —que si mi propiedad está inscrita en el registro respectivo, o si mi boleta de pago mensual proviene de una entidad con RUC. De este modo, el acceso al crédito formal se convierte en un eslabón más en ese ecosistema complejo de papeles y registros. ¿Se resuelve el acceso al crédito al establecer topes a las tasas de interés de las instituciones financieras formales? Por supuesto que no.
Sobre los precios, Roth nos recuerda con otros ejemplos los efectos adversos de los precios dinámicos en una economía con shocks localizados. Explico la jerga a continuación.
Los precios dinámicos son los que varían según la demanda y ahora lo hacen de inmediato porque buena parte de las transacciones se realizan en línea. Así, si el algoritmo nota que todos estamos buscando cotizaciones de viajes de Lima a Cusco para una determinada fecha, los precios que nos muestra la página web comienzan a variar. De ahí que una buena recomendación es hacer una búsqueda en modo incógnito y luego, cuando ya sabes qué quieres, entrar a la página web con tus datos.
Algunos de ustedes probablemente recuerden el cargamontón que se le hizo a LATAM durante El Niño Costero de 2017, cuando no había manera de movilizarse entre ciudades del norte del país y los precios de los pasajes aéreos se fueron igualmente a las nubes. La empresa tuvo que sacar un comunicado y explicar qué había pasado. Si El Niño que se viene cumple con las expectativas de los científicos, que lo califican como uno de efectos catastróficos con casi un 100 % de probabilidad, me pregunto si las empresas que practican los precios dinámicos ya estarán tomando acciones para quedar bien con sus clientes y con la ciudadanía en general, evitando aprovechar de la situación.
Cierro este artículo repitiendo lo que será mi “disco rayado”, hasta que escuche a alguna autoridad abordando el tema: ¿En serio vamos a hacer cambios de autoridades locales y regionales el 1° de enero de 2027?
De ser así, “que Dios nos coja confesados”.
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