No sé


Terapia en clave de ignorancia 


No sé por qué el cielo es azul, y tampoco sabría explicarle a un niño por qué se forman las auroras boreales a pesar de que hace tiempo sueño con ver una. No sé en qué se diferencia el pensamiento de Kierkegaard del de Camus, y no sé en verdad si se diferencian. Tampoco sé lo que separa a Kant de Nietzsche. No sé cocinar un ají de gallina decente. No sé cómo nacen mis novelas, solo sé que miento cuando me lo preguntan. No sé en qué consiste realmente la teoría de la relatividad, ni sé exactamente en qué consiste la física cuántica: solo comprendo retazos que no forman un telar. No sé qué son los neutrinos ni los bosones. No sé qué es el fuego, a pesar de que temo mucho quemarme. No sé si temer o abrazar la naciente inteligencia artificial. No sé reconocer un Manet de un Monet si es que no uso antes un truco que me inventé. No sé zambullirme en clavados. No sé qué es un logaritmo y a las justas intuyo qué es un algoritmo. No sé ubicar constelaciones en el cielo. No sé francés, ni italiano, ni rumano, ni quechua, mucho menos alemán, aunque sí puedo entender el portugués. No sé tocar guitarra, ni piano, ni flauta, ni cualquier instrumento que haya sido inventado para emitir música. No sé nadar bien, tan solo floto con pretensiones. No sé diferenciar a Haydn de Vivaldi. No sé por qué las estrellas titilan mientras los planetas brillan quietos. No sé cómo hacen su magia los gatos hidráulicos. No sé reparar una licuadora, una aspiradora, un ventilador o cualquier artefacto, así tenga un motor sencillo. No sé tejer. No sé dibujar de una manera que me haga orgulloso. No sé cómo funcionan los analgésicos, a pesar de los muchos que he tomado. No sé qué vinos maridan con qué quesos, ni sé diferenciar a una garnacha de una uva syrah: no sé de vinos, en verdad. No sé en qué se diferencian Azerbaiyán de Kazajistán, ni Lituania de Letonia. No sé ubicar en el mapa a Catar, ni a Omán, ni a Kuwait; y en mi propio continente me confundo con las Guyanas. De hecho, no sé diferenciar en el mapa de mi propia ciudad a Ate de Lurigancho, ni a Santa Anita de El Agustino. No sé para qué sirve el bazo. No sé jugar bien el fútbol. No sé jugar vóley, ni golf, ni bowling, ni correr tabla hawaiana. No sé qué es la materia oscura, a pesar de que es lo que más existe. No sé recitar los nombres de los reyes incas. No sé cultivar un campo, ni sé cómo es un almendro, una caoba, un cedro; tampoco sé diferenciar al molle costeño del molle andino. No sé las reglas del fútbol americano, ni las del béisbol; ni sé bien las del rugby, ni las del básquetbol. No sé manejar motos. No sé nada de las religiones que no sean la católica. No sé disparar armas. No sé de qué lugar lejano proviene mi linaje. No sé por qué soy el único calvo de mis hermanos. No sé la diferencia entre sunitas y chiítas. No sé por qué me afecta tanto que opinen de mí con prejuicio. No sé calcular mis impuestos. No sé el nombre de las lunas del sistema solar. No sé cómo funciona un sextante, ni un astrolabio. No sé usar Excel. No sé el lenguaje de señas. No sé comunicarme en clave Morse. No sé tomar fotos usando un obturador y un diafragma manuales. No sé resolver ecuaciones. No sé leer Braille. No sé utilizar la tabla periódica de los elementos. No sé bailar salsa como se debe, ni huaylarsh, ni marinera, ni tango, ni vals. No sé poner inyecciones. No sé jugar a las cartas. No sé ordeñar vacas, ovejas ni cabras, y tampoco sé hacer quesos. No sé qué tipos de zapato combinan con trajes de gala, ni qué nudos de corbata se usan con qué camisas. No sé cuál es el gentilicio de Dominica o de Trinidad y Tobago, o el de Beirut o el de Copenhague. No sé qué es el objeto indirecto, a pesar de que debo haberlo usado en este texto. Solo sé que la ignorancia es mi estado natural. Y que responder con franqueza que no sabemos algo puede ser liberador en esta época en que la mayoría aparenta que lo sabe todo.


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10 comentarios

  1. Paul Naiza

    No se, porqué no volví a dejar un comentario a pesar que siempre los leo o escucho. Un abrazo Gustavo como siempre comenzar un sábado con una excelente lectura .

    • Gustavo Rodríguez

      No hay problema, Paul.
      En no dejar comentarios y en no saber por qué.
      ¡Un gran abrazo!

  2. Carmen Yushimito

    Sé que eres un capo escribiendo. Feliz fin de semana Gustavo

    • Gustavo Rodríguez

      Feliz fin de semana y felices fiestas, Carmen.
      ¡Abrazos llenos de gratitud!

  3. Rafael Flores

    ¿Y cómo se reconoce un Manet de un Monet?

    • Gustavo Rodríguez

      Ah, mi truco es:
      Manet = man = figuras humanas.

      Un abrazo.

  4. Carmen Kcomt

    Como siempre excelente y honesto

    • Gustavo Rodríguez

      Qué generosa, Carmen, muchísimas gracias.

  5. norah espejo

    sabes que eres un clown natural? me has hecho reir.

  6. Omar Aranda

    Gracias por este texto, Gustavo. Dentro de tanta cultura del «lo se todo», es terapéutico leerte.

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